sábado, octubre 12, 2019
domingo, agosto 04, 2019
Exposicion del taller
EXPOSICIÓN DE TRABAJOS
Invitamos a la muestra del primer cuatrimestre 2019
LUNES 5 DE AGOSTO
Taller 108
FADU/ Ciudad Universitaria
miércoles, julio 17, 2019
martes, junio 11, 2019
Vino de la costa
Durante el período de la inmigración masiva del que la costa
del Río de la Plata fue protagonista singular por su historia portuaria, en las
tierras bajas de las islas y del monte costero muchos de los pioneros,
principalmente españoles e italianos cultivaron intensivamente sus "
quintas" de verduras, hortalizas, frutales y vides, aprovechando la cercanía
al mayor mercado consumidor del país: la ciudad de Buenos Aires.
La implantación de la vid americana (Vitis labrusca) bajo el
sistema de parral rápidamente se adaptó a las condiciones locales, dando como
resultado un vino diferente por su aroma frutado y sabor característico, que
sigue siendo en la actualidad reconocido por la población de la zona.
Por ejemplo, hasta mediados del siglo XIX varias
quintas cuyos territorios actualmente son parte del centro de la ciudad de
Buenos Aires eran productoras de vino, entre tales cabe destacar la de San
Benito de Palermo cuyos terrenos dieron lugar al populoso e hiperurbanizado
desde la segunda mitad del siglo XX barrio de Palermo y su anexo Parque Tres de
Febrero.
El presente
artículo desarrolla el resurgimiento de la producción y los fundamentos en base a la identidad de viñateros que lo
vuelven a producir y de consumidores que buscan en productos típicos principios de inclusión basados en la historia, la
naturaleza, tradiciones.
Recientemente en Argentina se empiezan a considerar iniciativas de desarrollo rural basadas en la valorización de
productos típicos. En este contexto, desde 1999, la participación de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la
UNLP ha permitido contribuir desde las funciones de enseñanza, investigación y extensión, al retorno del vino de la costa
como una alternativa económica y cultural en la región.
El caso del vino de la costa de Berisso es un buen
ejemplo para dar respuestas a la emergencia de
productos tradicionales o patrimoniales en tiempos de
globalización
Partimos del supuesto que la valorización de productos
agroalimentarios típicos o patrimoniales, tanto de
sus atributos intrínsecos como de los intangibles (que
devienen de las referencias identitarias, históricas y
territoriales), permiten dinamizar territorios, articulando
consumo y producción, con una lógica basada en la
especificación de los recursos técnicos locales
reconociendo a las culturas alimentarías locales.
Esta
categoría de alimentos retoma la noción de territorio
priorizando la construcción social y el vínculo con la
cultural local, dándole una profundidad histórica y
valorizando los saberes y aprendizajes sociales que le
dan un estatuto determinado a los productos.
Referencias teóricas movilizadas. Cuatro consideraciones justifican la necesidad de
análisis en este caso, tanto desde el punto de vista
científico, para la construcción de conocimiento en este
campo, como desde el punto de vista operacional, para
orientar las acciones de los diversos actores implicados
en los procesos de cambio en curso:
(1) los viñateros afirman su identidad en su oficio,
ciertos productos agroalimentarios resultantes, son
constructores de significados y se sostienen en
expectativas particulares y representaciones sociales;
(2) los consumidores buscan y acentúan a través de la
selección de determinados alimentos marcadores la
búsqueda de referencias identitarias;
(3) identidad y calidad mantienen relaciones complejas
y a veces contradictorias, ya sea porque ciertos
productos, que gozan de identidad territorial, no
cumplen con las exigencias sanitarias reglamentarias,
ya sea porque esos productos no se encuadran en las
normativas obligatorias y/o buenas prácticas, ya sea
por las imitaciones y fraudes que utilizan la identidad
territorial como argumento de venta para productos que
no la poseen.
(4) acción colectiva a nivel local y los estímulos
provenientes de instituciones públicas que generan
sinergias en el medio rural y urbano.
Palabras clave: productos típicos, identidad, desarrollo rural, territorio
continuará
viernes, junio 07, 2019
En tiempo de Re-Presentación
Parece que fue hace tanto que Paulino, la isla, se nos presentó en toda su inabarcable realidad:
su agua,
su tierra,
su tiempo,
los pescadores
y el vino.
El territorio se presenta e imprime en la vista del observador sagaz una imagen compleja pero difusa, vaga pero potente. Aquel que sabe ver, va encontrando matices, lineamientos, estructuras de texturas, de colores y olores.
Ahora es nuestro turno
Turno de Re - Cordar
de Re - Imaginar,
de Re - conocer
y Re - presentar.
Dejo aquí algunas imágenes más para inspirar la representación
su agua,
su tierra,
su tiempo,
los pescadores
y el vino.
El territorio se presenta e imprime en la vista del observador sagaz una imagen compleja pero difusa, vaga pero potente. Aquel que sabe ver, va encontrando matices, lineamientos, estructuras de texturas, de colores y olores.
Ahora es nuestro turno
Turno de Re - Cordar
de Re - Imaginar,
de Re - conocer
y Re - presentar.
Dejo aquí algunas imágenes más para inspirar la representación
Las espalderas
Los frutales
Los ciruelos
La casa
El gapón
domingo, mayo 26, 2019
jueves, mayo 02, 2019
La Paulino
Durante
la época del Virreinato del Río de La Plata los fondeaderos de Santa María del
Buen Aire, la Ensenada y Montevideo constituían parte de un sistema de
transporte con un valor estratégico militar de incalculable valor geopolítico.
El
Puerto fue inaugurado el 30 de marzo de 1890, su construcción estuvo a cargo de
la empresa Lavalle, Medici y Cía. y fue dirigida por el ingeniero holandés J.
A. Waldorp.
El
surgimiento de la “estancia” pampeana en territorio indio, junto a la
introducción del “saladero” contribuyeron a generar el primer modelo productivo
exportador argentino. Ensenada, en primer lugar, y Berisso, más tarde,
conformaron uno de los principales centros saladeriles argentinos. En 1810
Ensenada se constituyó como el primer asentamiento urbano de la región y en
1871 Tolosa dio lugar al segundo. En
1879 don Juan Berisso instaló dos saladeros, dando origen a la futura
localidad homónima.
1882/
1890
La
fundación de La Plata (1882) en los altos de la Ensenada fue la consecuencia
directa de la federalización de la ciudad de Buenos Aires, que convertía a la
hasta entonces capital de la Provincia en capital de la República Argentina.
La
fundación de la ciudad Capital de la provincia de Buenos Aires tuvo en cuenta
principalmente la ubicación del territorio sobre un puerto de aguas profundas
hasta el cual pudieran llegar las embarcaciones de mayor calado que realizaban
el comercio internacional. Con ello se trataba de asegurar la actividad
comercial del primer estado argentino, quien había cedido a la República la
ciudad de Buenos Aires.
En
mayo de 1882 se promulgó la ley que declaraba Capital de la Provincia a la
ciudad de La Plata. Las obras del Puerto La Plata fueron dispuestas por decreto
del Presidente Julio A. Roca de octubre de 1882
FRIGORÍFICOS SWIFT Y ARMOUR: en el año 1904 dan comienzo las tareas de faenado de vacunos, a cargo de la empresa "La Plata Coid Storage Limited", de capitales sudafricanos, en la ribera del puerto de La Plata. 9 8 Funciona con dicho nombre hasta 1916, en el cual la empresa Swift, se hace cargo de todas sus instalaciones, modificando los antiguos edificios, para ampliar su capacidad de matanza y atraer gran cantidad de trabajadores provenientes de Berisso, Ensenada y La Plata. Es la primera inversión norteamericana del negocio de la industria de la carne en el país. En 1983 es cerrado definitivamente, pasando en 1989 a manos de la Municipalidad de Berisso, el cual crea el Polígono Informático. En 1911, Armour compra terrenos sobre el mismo puerto, comenzando la construcción de su planta industrial en 1914, que es inaugurada en 1915. Funciona hasta 1969, pasando su personal al Swift. Sus edificios son demolidos en 1985. Estas industrias tenían industrias locales que abastecían sus necesidades internas: elaboración de latas -tachería-, cajones -cajonería-, toneles, bolsas, llaves para las latas de conservas, clavos, costura y stockinette.
FRIGORÍFICOS SWIFT Y ARMOUR: en el año 1904 dan comienzo las tareas de faenado de vacunos, a cargo de la empresa "La Plata Coid Storage Limited", de capitales sudafricanos, en la ribera del puerto de La Plata. 9 8 Funciona con dicho nombre hasta 1916, en el cual la empresa Swift, se hace cargo de todas sus instalaciones, modificando los antiguos edificios, para ampliar su capacidad de matanza y atraer gran cantidad de trabajadores provenientes de Berisso, Ensenada y La Plata. Es la primera inversión norteamericana del negocio de la industria de la carne en el país. En 1983 es cerrado definitivamente, pasando en 1989 a manos de la Municipalidad de Berisso, el cual crea el Polígono Informático. En 1911, Armour compra terrenos sobre el mismo puerto, comenzando la construcción de su planta industrial en 1914, que es inaugurada en 1915. Funciona hasta 1969, pasando su personal al Swift. Sus edificios son demolidos en 1985. Estas industrias tenían industrias locales que abastecían sus necesidades internas: elaboración de latas -tachería-, cajones -cajonería-, toneles, bolsas, llaves para las latas de conservas, clavos, costura y stockinette.
Hoy son quince familias estables. La escuela, que hasta hace poco era la única construcción de material de la isla, cerró sus puertas por falta de alumnos.
No hay energía eléctrica, agua corriente ni gas natural; en el año 2001 se instalaron paneles solares que cambiaron en parte la vida de los isleños, permitiéndoles usar algunos electrodomésticos, como televisores o lavarropas. Las casas son de chapa y madera, y están construidas sobre pilotes que las alejan del suelo para resguardarlas de las crecidas. Un edificio construido recientemente alberga un destacamento policial y una enfermería que brinda servicios a los isleños y a los cientos de turistas que llegan cada verano al lugar, en busca de un descanso rodeado de naturaleza.
La
isla, territorio protegido
Leyes
internacionales, nacionales y provinciales prohiben la alteración de las islas
Paulino y Santiago.
Las islas Paulino y
Santiago tienen un doble estándar de protección: son humedales y bosques,
paisajes protegidos por la legislación internacional, nacional y provincial,
que impide alterarlos en modo alguno. En la provincia de Buenos Aires, la Ley 12704/01 establece las condiciones para las áreas que sean declaradas "paisaje protegido de interés provincial", con la finalidad de protegerlas y conservarlas. La zona denominada "Monte Ribereño Isla Paulino, Isla Santiago" obtuvo esa declaración a través de la Ley 12756 que la designa como "Paisaje Protegido de Interés Provincial" para el desarrollo ecoturístico.
La norma incluye la protección sobre la zona formada, en el partido de Berisso, por una franja que incluye a la isla Paulino, “delimitando al norte-noroeste por el Río de la Plata, al oeste el Canal de Acceso al Puerto La Plata hasta el Río Santiago, por éste hasta el canal del saladero y por éste hasta el ejido urbano de Berisso entre el canal de Saladero y el camino de acceso al Balneario Bagliardi, al Este por el camino de acceso al Balneario Bagliardi entre la avenida Montevideo y el Río de la Plata”.
En su artículo 2, la ley sancionada por el Senado y la Cámara de Diputados de la provincia señala como objetivo “conservar y preservar la integridad del paisaje natural, geomorfológico, histórico y urbanístico de dicha zona”.
La ley indica en su artículo 6 que “cuando la realización de una obra pública o privada pudiera comprometer o alterar las condiciones expuestas en los artículos 2 y 3, la autorización definitiva para su realización otorgada por las autoridades municipales deberá contar con la previa evaluación de impacto ambiental
A veinte minutos en lancha del
centro de Berisso, la isla Paulino es un enclave con aires agrestes que alberga
quinteros y otros pequeños emprendedores (que producen miel, uva, ciruela,
vino). Más de 200 especies de aves y rincones virtualmente vírgenes con montes,
cañaverales, arroyos, zanjones y bañados le confieren un encanto particular.
A fines de 2015, el Consorcio del
Puerto inició allí las obras del “tablestacado”: una valla de contención
conformada con piezas que se clavan en el terreno formando un cerco o muro, en
este caso de hormigón y con tensores metálicos. También se impulsaron una
puesta en valor del frente ribereño, y el tendido de un nuevo sendero de acceso
a la playa. En ese momento, varias familias se quejaron porque tuvieron que
decir adiós a sus casas y mudarse un poco más tierra adentro.
Los isleños precisaron oportunamente
que “el segmento más complicado por la erosión va desde la escuela de la isla
hacia lo que denominamos ‘Las Tres Bocas’, donde la pérdida de tierras supera
los 2,30 metros por año; en total, el promedio de desgaste costero ronda los
0,75 metros anuales”.
La Isla Paulino sigue siendo uno
de los puntos predilectos para veraneantes con ganas de acampar, pescar o pasar
un día de playa en Berisso.
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