viernes, octubre 21, 2011

A la Deriva de la libertad ......Guy Debord



mapa carta de Paris de guy Debord


EliminarAnónimo dijo...

Yo creo que estuvo buena la consigna, genial desde lo sensorial, y geniales las miradas que adquirimos con esto, en cuanto a los materiales y a la técnica, sí, somos nosotros los que tenemos que empíricamente aprender el trabajo, pero hubiera estado bueno que no nos dejen tan a la deriva

12:57 PM


EliminarAnónimo dijo...

no nos dejaron a la deriva, es libertad lo que nos dan. yo me siento un ser libre en el taller con sus pro y sus contras. libre de crear de sentir, de expresar, libre de ser. pero aveces nos frustramos por que nos dejan libres (que contradicción) loco no?
feliz de ser parte de esta libertad!

11:49 AM

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Rocío. dijo...

Me hiciste acordar a un libro de Erich Fromm que habla justamente del miedo a la libertad... de lo cómodo y fácil que resulta a veces la falta de libertades, la "autopista del método" como la llama Pedemonte.

Estimados ocurre que la educación influenciada por pedagogías cada vez más pragmáticas y dirigistas va formando el mal hábito de sentirse confortable y atendido cuando te conducen....y claro cuando te dan libertad la primera sensación es de abandono...de "estar a la deriva".

Es interesante ahondar en la palabra deriva y en este concepto de "estar a la deriva" porque más allá de la comprensión de estar como sin dirección , ni propósito fijo hay otras interpretaciones que nos pueden ayudar a ampliar nuestro concepto sobre esta palabra-concepto.


Desde el situacionismo el filósofo francés situacionista Guy Debord propone un renovado concepto de deriva (del francés dérive) que significa tomar una caminata sin objetivo específico, usualmente en una ciudad,con la actitud de permitirse establecer una reflexión a las formas de ver y experimentar la vida urbana dentro de una propuesta más amplia que el llama psicogeografía.

Así en vez de ser prisioneros de una rutina metódica diaria, Debord plantea seguir las emociones y mirar a las situaciones urbanas de una forma nueva radical acorde a lo que el llama .naturaleza psicogeográfica, y que consiste en la afirmación de una mirada y un comportamiento lúdico-constructivo que se opone en todos los aspectos a las nociones clásicas de viaje y de paseo.

Desde la navegación la Deriva náutica se aplica a la embarcación que se mueve dejándose arrastrar por el viento, el mar o la corriente.

Es sugestivo entender entonces que la deriva no tiene que ver con un azar abstracto sino que es una cinética que reconoce en los factores contextuales de la naturaleza el motivo de su movimiento.

En última instancia me queda agradecer a los anónimos y a Rocío por haber provocado con sus coments esta recomendacion de lectura de la teoría de la deriva de Guy Debord

Tal vez lo del anónimo de marras 12.57 no haya sido sino un feliz acto fallido.

Marcelo

2 comentarios:

Rocío. dijo...

Hasta el envenenamiento por picadura de serpiente en el cuento de Horacio Quiroga es buena excusa para andar un poco alucinando a la deriva...

José dijo...

rocío, creo que hablo por muchos cuando pido que te reserves muchos comentarios...cansa entrar y leer en cada posteo algo tuyo, un comentario chupamedias, algo para quedar bien