domingo, mayo 27, 2007

Sres. Profesores de la FADU
De acuerdo con lo conversado en las reuniones mantenidas esta semanales envío un proyecto de declaración para ser discutido en las Cátedrasentre docentes y estudiantes.Espero sus observaciones para la redacción definitiva y la implementaciónde las actividades para la próxima semana.
un saludo cordial.
Arq. Jaime Sorin
Decano FADU

EMERGENCIA PRESUPUESTARIA: LA FACULTAD DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y URBANISMO AL GOBIERNO NACIONAL Y A LA SOCIEDAD TODA.


Mil doscientos docentes ad honorem y mil doscientos Profesores Adjuntos, Jefes de Trabajos Prácticos y Ayudantes de 1ª cobrando sueldos como ‘Ayudantes de Segunda Categoría’, con salarios de aproximadamente trescientos pesos promedio son datos más que elocuentes respecto de la situación presupuestaria de la FADU - UBA.
Las cifras son solo un índice de una realidad que se manifiesta en todos los ámbitos de nuestra vida académica; infraestructura deficitaria, carencia de material didáctico, ausencia de recursos tecnológicos, insuficiencia en los servicios destinados a los alumnos, docentes y no docentes dan la pauta del porqué de la emergencia presupuestaria declarada por el Consejo Directivo de la FADU.
En nuestro caso la ya crónica insuficiencia presupuestaria del sistema universitario nacional se profundiza doblemente por la discriminación en contra de la U.B.A en el Consejo Interuniversitario Nacional y por una distribución arbitraria de los fondos al interior de la misma.

Distribución del Presupuesto entre las Universidades Nacionales
La asignación de los montos con que cuentan las Universidades Nacionales es realizada por las Cámaras Legislativas dentro del Presupuesto Anual de la Nación y distribuidas según pautas políticas por Diputados y Senadores sin ningún debate académico, solamente desde la arbitrariedad y la dependencia del “reparto” de favores.
Por otra parte, el Consejo Interuniversitario Nacional ha disminuido la participación de la U.B.A. del 20% en 1994 a 17,80% en 2005. Esta pérdida equivale a alrededor de $ 70 millones anuales.
Si tomamos otros parámetros de comparación encontramos:
- el crecimiento de la cantidad de alumnos de la U.B.A en el período mencionado fue de 99,60% mientras que el presupuesto solo varió 93,42%. El total del sistema recibió un aumento del 121,79%.
- la U.B.A posee el 19,94% de los cargos docentes, con una relación docente / alumno de 13,85; el promedio nacional es de 8,80.
- el presupuesto por alumno U.B.A. es de $ 1.528 anuales, mientras el promedio nacional es de $ 2.164,07.
- el incremento dispuesto sobre el Presupuesto aprobado en 2.006 fue del 12,81% para la U.B.A y del 15,40% en promedio para todo el sistema.
- de acuerdo con las mismas pautas aprobadas por el CIN, la U.B.A debería recibir $ 1.697.949.188 y nuestra Facultad $ 69.776.297; en cambio, recibimos $ 752.000.000 y $ 36.973.867 respectivamente.

Distribución del presupuesto al interior de la U.B.A.
- En el 2007 la FADU recibirá el 4,91% del total del presupuesto total de la U.B.A. de los cuales el 98,3% se destinan a sueldos. Quedan por lo tanto solamente $ 620.000 para gastos de funcionamiento, infraestructura educativa (equipamiento digital, mobiliario, etc.) y mantenimiento de un edificio de 72.000 m2.
- estudian en la FADU, según Censo de 2004, el 8,10 % de los alumnos de la U.B.A..
- 1200 docentes trabajan ad-honorem y otros 1.200 reciben un salario que no condice con su categoría académica.

Bajo cualquier parámetro que se tome es claro que nuestra Facultad se encuentra absolutamente desfavorecida y recibe mucho menos presupuesto que el que merece, situación que está en la base de los problemas que cotidianamente sufrimos todos los que compartimos la vida universitaria.

No está en manos de la FADU solucionar la situación descripta pero sí nos corresponde reafirmar nuestro compromiso en el permanente reclamo ante las autoridades nacionales para cambiar esta situación.
En un mundo en el que el diseño se ha convertido en factor estratégico de desarrollo social, una sociedad como la nuestra con enormes necesidades de progreso sustentable no puede prescindir de la capacitación de los futuros profesionales que intervendrán en la determinación y concreción de las políticas públicas referidas al habitar humano. Renunciar a la formación, investigación y extensión en las temáticas propias de nuestra facultad, significa cerrar una puerta a nuevas políticas y nuevas respuestas para los problemas de vivienda, de comunicación, de planeamiento urbano, de desarrollo industrial, cultural y de servicios que afectan a toda la sociedad.

Ante la ausencia de respuesta a nuestras legítimas inquietudes exigimos la urgente recomposición presupuestaria.
La calidad académica es tanto un derecho como un aspecto distintivo de nuestra facultad entre las facultades del país y del mundo que no debemos resignar.

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